Once meses.

Y se ha ido tan velozmente este año.
Y no sé si ha sido bueno o malo. Supongo que malo, después de todo.
Tal vez no sea el fin del mundo pero se siente un aire como de desolación tan generalizado que se le parece mucho a algún final.
Comenzó con mi primera gran victoria académica. Luego la debacle. Un hermano ausente. La gestación de la tragedia. La primera mitad del año de pesadumbre, pesar, ganas de claudicar. Nuevas amistades. La derrota. Angustia. Llanto. Familia rota, desilusiones todas, ganas de luchar y luego un país vendido.
Una segunda mitad para aprender a vivir con la derrota por vez primera. Ser expuesta al escrutinio público. Prepararse para la última oportunidad. Felicidad en forma de vida cotidiana.
Noviembre.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s