2:11 a.m.

dos once a.m.,
méxico d.f.
las sirenas
el ruido de periférico
una ciudad biónica
que nunca cesa

nueve doce a.m.,
potsdam
das tu segunda clase
del día

de alguna

forma

ya

es miércoles

me das los buenos días

el peso del sueño
me vence
pero te sigo
narrando mi día
y te muestro fotos
de la ciudad nocturna
todita iluminada

un día más
se desdibuja
en el calendario
y tu extenuante disciplina
me motiva
a darlo todo

no me atrevo

a darle tiempo al

cansancio

no tengo derecho

no tengo ganas

de decir

estoy cansada

un día más

para demostrar

de qué estamos

hechos

Power spectra

spectra_cpl_to_lcdm

Hoy me escondo,

me escondo de ti

pero – sobre todo –

me escondo de mi.

Me escondo en

espectros de materia

y en listas

iterativas

listas

de listas

de cosas por hacer:

es que los pendientes

son muchos,

mira que no tengo

tiempo de nada.

Supongo que

me escondo

también

de la distancia

porque el tiempo

no es más que

ese otro tipo de

distancia

que uno deja entre

una orilla y la siguiente

cuando

se aleja flotando

a la deriva.

Es que mira,

que no tengo

tiempo de pensar

y recordar

consume demasiados

suspiros

y demasiadas palabras,

que las canciones

las he dejado atrás

porque mueven

pilas de memoria

que no deben (?)

ser removidas.

Se asienta el polvo.

Me escudo en

espectros de materia,

en listas interminables

de pendientes

y la promesa

que te hice

de no hablar del

tema

nunca más.