diario sin fechas ix

hoy tengo el corazón agujereado de distancia.

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Mayo

No importa tanto que hoy no estés conmigo
porque el aire, el mar, el sol y la lluvia,
el mundo todo, saben que tú existes,
o mejor, que ellos son para que existas;
que sería extraño que no fueras tú
la sorprendente meta de la Historia,
la milagrosa conclusión de todo;
de las bibliotecas y los eclipses,
de los ojos que se han demorado en el río,
en las rocas, en la espuma y en los peces,
de las palabras lentas del latín,
de las olas que han alcanzado una orilla,
de todas las partes y los progresos del alma,
de los ladridos y los llantos de los perros,
de las páginas felices de Shakespeare.
No importa tanto, pues, estar solo
porque yo sé, infinitamente,
que de acercar mi oído al pavimento
reconocería tus pasos y saludaría
por ti, otra vez, los trabajos de Dios,
de la Naturaleza y de los Hombres.

shanghái i

son sólo veinticuatro horas de vuelo, escala en los ángeles. las escalas antes lo eran todo. te mueves como pieza de ajedrez y contigo, rediriges  mi brújula. igual que la tv tower en berlin o la torre en la madrasa de cababey en kırşehir, ahora las enormes torres del horizonte en shangai serán hacia donde apunte mi norte.

shangai-jr

 

nota al margen xiv

[1] nunca había estado tan dividida como lo estoy ahora. caminar hacia adelante. de nuevo hacer una maleta pequeña y tomar un vuelo esperando que algo… esperando algo.

de verdad lo estoy intentando aquí y ahora.

al mismo tiempo me despido en cada instante, sin decirlo abiertamente.

***

[2] redactar números, reportar resultados, explicar  lo que el ojo no ve, hacerlo más claro, desviar a atención hacia lo importante. el talento que no tengo.

***

[3]  tanto tiempo preparé este encuentro, tanto tiempo pensé en el instante en que volveríamos a vernos.

y no quiero admitirlo, porque todos esos planes soñados se escaparían como pájaros de sus jaulas…

lo cierto es que no sé si sea la misma persona que cuando todo comenzó. no sé quién sea en realidad. ya no lo sé.

***

[4] sigues siendo aquello que busco como meta, como el hogar definitivo, como el destino prometido.

 

diario sin fechas viii

[1] ojalá hubiera puesto más atención cuando nos conocimos

 

[2] hoy se trata de volver a empezar. algo. lo que sea. sólo recomenzar, como hábito de primavera, por simple instinto.

 

[3] olvidé ponerle agua a las plantas porque  traigo demasiados fragmentos de recuerdos entre manos. pedacitos de historias, ganas de algo (¿de volver? ¿concluir?), y una despedida que se va extendiendo más allá de lo debido.

 

 

nunca

pienso en ti

pero no recuerdo tu aroma

porque nunca hundí mi cara

en tu pecho.

 

recuerdo tu sonrisa,

el camino hasta tu casa:

schöneberg,

caminar hasta la esquina y

doblar en feurstrasse 34,

junto a esa cantina

que parecía molestarte

aquella noche.

 

recuerdo tu cocina,

sentarme en tu mesa,

junto a la ventana,

desayunar contigo…

 

recuerdo caminar por berlín

a tu lado

 

recuerdo a tus amigos,

tu calle,

tu oficina

tu librero

 

pero no recuerdo tu aroma

por más que lo intento,

por mucho que quisiera

 

porque, la verdad,

la única verdad,

 

es que nunca hundí mi rostro en tu pecho

ni tomé tu brazo caminando sin rumbo

por ninguna ciudad

pequeña y empedrada

 

nunca hundí mi rostro en tu pecho

nunca apoyé mi frente en tu cuello

ni acaricié tu cabello mientras dormías

o susurré una canción suave,

en mi idioma, a tu oído…

 

quizá por eso sigo triste

{la tristeza de lo que nunca fue}