día de muertos

mixquic-02

los muertos no regresan

los muertos ya no escuchan.

ni una noche al año

ni el día último del mundo.

los muertos no nos hablan

no nos sueñan

no nos guían.

los muertos viven sólo en nuestra necedad

(humana)

hablan sólo en lo recuerdos

guían sólo con su ejemplo.

los muertos, muertos están, pues.

y ni todas las velas encendidas

ni las flores del munto juntas

podrán traérnoslos de vuelta.

 

diario sin fechas viii

[1] ojalá hubiera puesto más atención cuando nos conocimos

 

[2] hoy se trata de volver a empezar. algo. lo que sea. sólo recomenzar, como hábito de primavera, por simple instinto.

 

[3] olvidé ponerle agua a las plantas porque  traigo demasiados fragmentos de recuerdos entre manos. pedacitos de historias, ganas de algo (¿de volver? ¿concluir?), y una despedida que se va extendiendo más allá de lo debido.

 

 

nunca

pienso en ti

pero no recuerdo tu aroma

porque nunca hundí mi cara

en tu pecho.

 

recuerdo tu sonrisa,

el camino hasta tu casa:

schöneberg,

caminar hasta la esquina y

doblar en feurstrasse 34,

junto a esa cantina

que parecía molestarte

aquella noche.

 

recuerdo tu cocina,

sentarme en tu mesa,

junto a la ventana,

desayunar contigo…

 

recuerdo caminar por berlín

a tu lado

 

recuerdo a tus amigos,

tu calle,

tu oficina

tu librero

 

pero no recuerdo tu aroma

por más que lo intento,

por mucho que quisiera

 

porque, la verdad,

la única verdad,

 

es que nunca hundí mi rostro en tu pecho

ni tomé tu brazo caminando sin rumbo

por ninguna ciudad

pequeña y empedrada

 

nunca hundí mi rostro en tu pecho

nunca apoyé mi frente en tu cuello

ni acaricié tu cabello mientras dormías

o susurré una canción suave,

en mi idioma, a tu oído…

 

quizá por eso sigo triste

{la tristeza de lo que nunca fue}

 

El rompecabezas de mis sentimientos hacia ti

Supongo que es la fiebre o quizá sea el hecho de que son las cinco de la mañana y siga dando vueltas, insomne, en mi lecho. Sí, debe ser eso (o quizá más bien sí sea la fiebre que me ha acosado desde el medio día). Como sea, pensaba en ti.

Más bien pensaba en cuánto te quería cuando te quise tan desesperadamente. Pensaba en lo feliz que era, en lo miserable que luego me sentí. Recuerdo bien mis sentimientos hacia ti (más bien los siento, como se siente el peso de alguien sentado al borde de la cama, presionando su volumen contra mi cuerpo insomne) y al hacerlo se me revelan como el rompecabezas de algo inacabado, las piezas diminutas de cartón de una imagen que no completo.

Debe ser la fiebre, sí.

Por ello quisiera decirte algo como que “te sigo pensando mucho más de lo que puedas imaginar” aunque no veo por qué habría de hacer algo semejante.

Recuerdo que hablaba de la punta de tus dedos y de mi eclipsado cuerpo y también de manantiales y promesas y todo lo demás. Pero hoy me senté en esas banquitas de piedra, ahí, en el teatro al aire libre, esperando a que hiciera efecto la última pastilla y me acordé de que la vergüenza es ira vuelta contra uno mismo; entonces pensé “quizá haya sido mejor así”.

Si tuviera las palabras que necesitas, te las llevaría hechas ramillete, como florecillas amarillas anudadas con un hilo.

Todas las palabras que ya no te di
The importance of Yellow

Me temo que se me han escapado mientras esperaba un no sé qué que jamás llegó.

Como sea, me temo que es la fiebre la que habla esta noche y no soy yo.

pillow talk

Hay tantos poemas que leí hasta el cansancio, como para leerme a mi misma en ellos, cuando lo único que quería era leer era un poema tuyo, un mensaje, un texto -por breve, que hubieses escrito pensando en mi, que tuviera todas las letras del nombre mío inscritas en él, así, bien clarito y sin ambigüedades. Como sea, el tiempo ha pasado desde entonces, si el mundo no ha dado tantas vueltas yo sí le he dado varias vueltas a mi mundo y ya no me leo en los versos que en ese entonces resonaron con estruendo en mis oídos.

No obstante, ahí van.

jeni olin : pillow talk

 As an insomniac compulsively flips a pillow

to cool the cheek, I turn you over again & again
& again in my mind when I need the cold side
of the said affair to rail against
“the ruinous work of nostalgia.”
If life imitates art, then each stillborn
has its own mucus-bright Blue Period.
Sharks keep moving to prevent dying.
People keep moving too, unwittingly staving off
the comfort of stasis, the virility of expiration, blah, blah…
But Death, the great highlighter, makes us all shine
a bit more dearly. I’m a widowchild who needs sunblock
against your blinding legacy. I used to get my cardio up
by just sleeping next to you. In a sane world,
I’d be bumped off to warn the others of a sky
so blue at the end of the working business day
if your veins hadn’t stolen the purest
Pearl Paint blue first. A broken thoroughbred –
I need a passport & vertigo pills to reach you.
Godspeed, galloping into your Misty Blue
OMG I miss you.

Power spectra

spectra_cpl_to_lcdm

Hoy me escondo,

me escondo de ti

pero – sobre todo –

me escondo de mi.

Me escondo en

espectros de materia

y en listas

iterativas

listas

de listas

de cosas por hacer:

es que los pendientes

son muchos,

mira que no tengo

tiempo de nada.

Supongo que

me escondo

también

de la distancia

porque el tiempo

no es más que

ese otro tipo de

distancia

que uno deja entre

una orilla y la siguiente

cuando

se aleja flotando

a la deriva.

Es que mira,

que no tengo

tiempo de pensar

y recordar

consume demasiados

suspiros

y demasiadas palabras,

que las canciones

las he dejado atrás

porque mueven

pilas de memoria

que no deben (?)

ser removidas.

Se asienta el polvo.

Me escudo en

espectros de materia,

en listas interminables

de pendientes

y la promesa

que te hice

de no hablar del

tema

nunca más.

Monólogos dominicales

Hoy planeaba decirte algo así como “lo siento, creí que otros, que venían de muy lejos eran mis más cercanos amigos y olvidé a los que tenía delante, me dejé impresionar y juzgué mal todo… sobre todo a ti…“. Probablemente eso habría causado daño por doquier, en mi, en ti, en mis tiempos, los tuyos, cualquier clase de progreso que hubiésemos hecho a través de años de silencio autoimpuesto para minimizar los daños… Probablemente te hubieras reído, habrías hecho cualquier broma mal formulada para hacerme saber lo innecesario de mi comentario, que no te importaba más y que a nadie más le importaba en realidad (y por mala que fuera tu línea, como de costumbre, habrías tenido razón, pero yo sólo hubiera podido juzgar la forma y no el contenido). Así que, bueno, hay que decirlo. No importa a las nuevas conclusiones a las que arrive con el paso del tiempo. Ni siquiera importa si importa o no, ni si lo vales o si yo lo valgo, si lo mereces, si lo hago por ego, si… bueno, nada importa ya. Lo único que he concluido hoy al no decirte nada de eso es que, aunque tú y yo no seamos ya nada, ni amigos, ni recuerdos, ni conocidos siquiera (tuvimos que borrarnos a cincelazos de cualquier suerte de currículum que tuviéramos), tú fuiste un buen amigo para mi y sé que fuiste honesto y yo no supe ver eso sino hasta hoy, esta tarde, mientras regaba algunas plantas en casa y veía tus actualizaciones en internet, hablando, ahí, y saber que ya no tengo nada que decirte, ni siquiera las vanalidades que podría decirle a algún desconocido.

Nos disolvimos